Las fracturas faciales son una de las lesiones más frecuentes en determinados accidentes de tráfico, especialmente en colisiones de gran intensidad, accidentes de motocicleta o siniestros en los que se produce un impacto directo contra elementos del vehículo. Entre ellas, la fractura de pómulo, también conocida como fractura malar o cigomática, puede generar importantes consecuencias funcionales, estéticas y psicológicas.
Si habéis sufrido este tipo de lesión como consecuencia de un accidente causado por un tercero, podéis tener derecho a solicitar una indemnización por fractura de pómulo (malar) accidente de tráfico. La compensación económica puede cubrir tanto los daños físicos sufridos como las secuelas permanentes, el perjuicio estético y las pérdidas económicas derivadas de la lesión.
¿Qué es una fractura de pómulo o fractura malar?
El hueso malar, también denominado hueso cigomático, forma parte de la estructura facial y contribuye a la configuración del pómulo y de la órbita ocular.
Cuando se produce un impacto fuerte sobre el rostro, este hueso puede fracturarse, provocando alteraciones tanto funcionales como estéticas.
Las causas más habituales en accidentes de tráfico son:
- Golpes contra el volante.
- Impactos contra el salpicadero.
- Colisiones laterales.
- Accidentes de motocicleta o bicicleta.
- Proyección del cuerpo durante el accidente.
La gravedad de la lesión dependerá de factores como la intensidad del golpe, el desplazamiento óseo y la afectación de estructuras cercanas.
Síntomas más frecuentes de una fractura malar
Las manifestaciones clínicas pueden variar según la gravedad del traumatismo, aunque los síntomas más habituales incluyen:
- Dolor facial intenso.
- Inflamación y hematomas alrededor del ojo.
- Hundimiento o deformidad del pómulo.
- Visión doble o alteraciones visuales.
- Dificultad para abrir la boca.
- Entumecimiento de mejilla, labio superior o nariz.
- Asimetría facial.
En determinados casos, la fractura puede requerir intervención quirúrgica para recolocar los fragmentos óseos y restaurar la anatomía facial.
Cómo se calcula la indemnización por fractura de pómulo
La valoración económica de este tipo de lesiones se realiza conforme al Baremo de Tráfico vigente en España, que regula las compensaciones por daños personales derivados de accidentes de circulación.
Lesiones temporales
Durante el proceso de recuperación, la víctima puede recibir una indemnización por los días de curación y las limitaciones sufridas.
Se tienen en cuenta aspectos como:
- Hospitalización.
- Intervenciones quirúrgicas.
- Rehabilitación.
- Seguimiento médico especializado.
- Limitaciones en la vida diaria.
Secuelas permanentes
Si tras el tratamiento persisten consecuencias permanentes, estas también serán objeto de valoración económica.
Entre las secuelas más frecuentes destacan:
- Asimetrías faciales.
- Alteraciones de la sensibilidad.
- Limitaciones funcionales mandibulares.
- Dolor crónico.
- Problemas visuales derivados del traumatismo.
Daño estético
Uno de los aspectos más relevantes en este tipo de lesiones es el perjuicio estético.
Las deformidades faciales, cicatrices visibles o alteraciones permanentes de la apariencia pueden generar una compensación adicional específica dentro del Baremo de Tráfico.
Factores que influyen en la cuantía de la indemnización por accidente de tráfico
La cuantía de la indemnización por accidente de tráfico no es igual para todas las víctimas, ya que depende de numerosos factores que deben analizarse individualmente.
Gravedad de la fractura
Las fracturas simples suelen recibir una valoración inferior a aquellas que presentan desplazamiento óseo o afectación de estructuras cercanas.
Necesidad de cirugía
Las intervenciones quirúrgicas incrementan la valoración económica debido a la mayor complejidad del tratamiento y al impacto físico y emocional que generan.
Secuelas funcionales
Las limitaciones para hablar, masticar o realizar actividades cotidianas pueden aumentar significativamente la indemnización.
Daño estético permanente
Las lesiones visibles en el rostro suelen tener una especial relevancia indemnizatoria debido a su repercusión sobre la imagen personal y las relaciones sociales.
Indemnización por accidente de tráfico y perjuicios económicos
Además de los daños físicos, la indemnización por accidente de tráfico puede incluir compensaciones por los perjuicios económicos derivados de la lesión.
Entre ellos se encuentran:
- Pérdida de ingresos durante la baja laboral.
- Gastos médicos.
- Medicación.
- Tratamientos rehabilitadores.
- Cirugías reconstructivas.
- Desplazamientos para recibir asistencia sanitaria.
La suma de todos estos conceptos determinará la cuantía final que puede reclamarse.
Qué pruebas son necesarias para reclamar
Para acreditar correctamente los daños sufridos es recomendable conservar toda la documentación relacionada con el accidente y el tratamiento médico.
Las pruebas más importantes suelen ser:
- Informes de urgencias.
- Radiografías y TAC.
- Informes maxilofaciales.
- Informes quirúrgicos.
- Partes de baja laboral.
- Fotografías de las lesiones.
- Informes periciales médicos.
Esta documentación será fundamental para justificar la existencia de secuelas y calcular adecuadamente la indemnización.
La importancia de contar con asesoramiento especializado
Las lesiones faciales suelen requerir valoraciones médicas complejas, especialmente cuando existen secuelas funcionales o daños estéticos permanentes. Por ello, resulta aconsejable contar con profesionales especializados que puedan determinar con precisión todos los perjuicios sufridos.
Asimismo, conocer las distintas lesiones que pueden ser objeto de indemnización permite identificar daños asociados que también deben incluirse en la reclamación para evitar perder parte de la compensación que corresponde legalmente.
Conclusión
La indemnización por fractura de pómulo accidentede tráfico puede incluir compensaciones por lesiones temporales, secuelas permanentes, perjuicio estético, gastos médicos y pérdidas económicas derivadas del accidente. La cantidad final dependerá de la gravedad de la fractura, de los tratamientos necesarios y de las consecuencias que la lesión tenga sobre vuestra calidad de vida.
Para obtener la máxima compensación posible, es fundamental reunir toda la documentación médica, acreditar correctamente los daños sufridos y contar con asesoramiento especializado que garantice una valoración completa de la reclamación.